Dichos del Šayj Ibrāhīm Niyās sobre las particularidades de los días de la semana

Bismi-Llāhi-r-Raḥmāni-r-Raḥīm

Del libro de ʿUmar Guey: Durūs wa ḥikam min aqwāli Šayji-l-Islāmi-l-Ḥāŷŷ Ibrāhīm Niyās.

PHOTO54Particularidades de los días de la semana

Ha dicho el Šayj Ibrāhīm Niyās (RAA) que Allāh extendió la tierra el domingo. Por ello, se aconseja entrar en un lugar nuevo el domingo.

El lunes, Allāh creó el Sol y la Luna y les ordenó moverse continuamente. Por ello, se aconseja viajar el lunes.

El martes, Allāh creó el ganado y autorizó su sacrificio. Por ello, se aconseja derramar la sangre, aplicar ventosas (ḥiŷāma) y practicar la circuncisión los martes.

El miércoles, Allāh creó las aguas y autorizó beber de ellas. Por ello, se aconseja beber las medicinas los miércoles.

El jueves, Allāh creó el Paraíso y el Infierno, anunciando al creyente el Paraíso y amenazando al descreído con el Infierno.

El viernes, Allāh creó a Ādam (AS) y en el atardecer creó a Ḥawā a partir de Ādam. Por ello, se aconseja contraer matrimonio los viernes. Cuando Ādam vio a Ḥawā quiso tocarla, pero se le dijo: “No, hasta que no pagues su dote”. Ādam preguntó: “¿Y cuál es su dote?”. Se le dijo: “Ora sobre Muḥammad (SAAWS). Esto será tu dote”.

El sábado, Allāh no creó nada. Por ello, el sábado lloró. Entonces Allāh le anunció que quienquiera que salga el sábado por la mañana buscando algo, Allāh se lo otorgará.

Los Judíos lo escogieron como su día de fiesta, mientras que los Cristianos escogieron el domingo. En cuanto a la comunidad muḥammadiana, su día de fiesta es el viernes. Tal día precede los días de fiesta de las dos otras comunidades, a pesar de que esta comunidad ha venido después de ellas. Esta es una de las particularidades del Mensajero de Allāh (SAAWS).

Palabras de un Šayj šāḏilī a propósito del Šayj Aḥmad at-Tiŷānī

Bismi-Llāhi-r-Raḥmāni-r-Raḥīm,

Ha escrito Sīdī Aḥmad Sukayriŷ en su obra Kašf al-ḥiŷāb:

Me ha contado mi maestro, el conocedor por Allāh, Aḥmad al-ʿAbdalāwī – ¡que Allāh nos haga beneficiar de su bendición! –, que se encontró en los alrededores de Túnez con un conocedor por Allāh poseedor de un desvelamiento evidente y de una apertura espiritual auténtica. Era šāḏilī de ṭarīqa. Nuestro maestro habló con él sobre conocimientos, secretos, efusiones y luces, hasta que el Santo le dijo: “A pesar de que soy šāḏilī, soy consciente de que el sustento espiritual que me llega, solo me llega por la mediación de nuestro señor y maestro Aḥmad at-Tiŷānī (RAA). Todos aquellos a quienes Allāh ha levantado el velo, lo perciben directamente”.