Lo que dice Sīdī Aḥmad at-Tiŷānī de sayyida Fāṭima az-Zahrāʾ

Bismi-Llāhi-r-Raḥmāni-r-Raḥīm,


Dice sayyidnā Aḥmad at-Tiŷānī (RAA) a propósito de sayyida Fāṭima az-Zahrāʾ (AS):

“Unos pocos Sabios han discrepado sobre la cuestión de saber quién es más excelente si Fāṭima o ʿĀʾiša. […] Sin embargo, el Imām Mālik dijo: “En cuanto a mí, no doy preferencia sino a la progenie del Profeta (SAAWS)”. Además, la totalidad de los Conocedores por Allāh ha coincidido por medio de un desvelamiento espiritual, y no por transmisión tradicional, que Fāṭima alcanzó, después de su padre (SAAWS), la estación de Polo Supremo (al-qutbāniyya al-ʿuẓmā). A la vista de este consenso, resulta evidente que no hay punto de comparación entre Fāṭima y ʿĀʾiša. Ha dicho el Altísimo: “El mejor de vosotros para Allāh es el más piadoso”. Y no hay en toda la creación de Allāh – ¡Exaltado y enaltecido sea! – tomada en su conjunto, incluyendo a los Ángeles y a los seres humanos (exceptuando a los Profetas), nadie que pueda alcanzar ni siquiera la milésima parte de la piedad (taqwā) del Polo de los Polos, independientemente de lo que haya podido realizar. En efecto, el Polo de los Polos es mejor que todos los musulmanes juntos en un momento dado. […] Así pues, cuando meditas sobre ello, te das cuenta de que Fāṭima es categóricamente mejor que ʿĀʾiša, Maryam y Asiya. De hecho, Fāṭima, a excepción de todas las otras mujeres, pudo alcanzar la estación de Polo porque no menstruaba y porque recibió el grado de la perfección de parte de su padre (SAAWS), hasta un nivel imposible de alcanzar para las otras mujeres. Por eso alcanzó la Qutbāniyya. […] La razón por la que no menstruaba, es que provenía de una simiente que se generó en los riñones del Profeta (SAAWS) después de que éste hubiera comido una manzana del Paraíso. Por eso dijo el Profeta (SAAWS) de Fāṭima: “Ella es una hurí con forma humana (ḥawrāʾ ādamiyya)”. Era una hurí porque no fue creada con las características terrenales de la materia que sirvió para formar a Ādam (AS) y a todos sus hijos. Ella provenía de una simiente formada por las realidades espirituales y los secretos del Paraíso, aquellos con los que Allāh creó a las Huríes. Fāṭima era pues perfectamente inmaculada, pura de toda condición humana que afecta habitualmente a las mujeres. Es decir era una hurí con forma humana, lo que le permitió alcanzar el grado supremo ante Allāh – ¡Glorificado y exaltado sea! -, el grado por encima del cual solo hay la Profecía. En cuanto a ʿĀʾiša y a las otras mujeres, no pueden aspirar a ello. Así te ha quedado claro que Fāṭima es mejor que todas las mujeres, incluso las más privilegiadas” (Ŷawāhir al-Maʿānī).

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Los diez compañeros del Šayj Aḥmad at-Tiŷānī a los que se les garantizó la iluminación mayor

Los diez compañeros del Šayj Aḥmad at-Tiŷānī

a los que se les garantizó la iluminación mayor

Bismi-Llāhi-r-Raḥmāni-r-Raḥīm,

Diez compañeros del Šayj Aḥmad at-Tiŷānī – ¡que Allāh esté complacido con él! – tuvieron que realizar una importante misión. Cuando hubieron terminado, ciertos alumnos preguntaron al Šayj: “¿Cuál será su recompensa?”. Y sayyidnā Šayj – ¡que Allāh esté complacido con él! – contestó: “El Profeta  – ¡que Allāh lo bendiga y le dé paz! – les ha garantizado la iluminación mayor (al-fatḥ al-akbar)”.

Este dato permite entender el mérito particular de aquellos que recibieron tal buena noticia. También permite establecer un paralelismo entre los compañeros de sayyidnā Aḥmad at-Tiŷānī – ¡que Allāh esté complacido con él! – y los Compañeros del Profeta Muḥammad  – ¡que Allāh lo bendiga y le dé paz! En efecto, a diez Compañeros del Bendito Profeta  – ¡que Allāh lo bendiga y le dé paz! – se les garantizó la entrada en el Paraíso – ¡que Allāh esté complacido con todos ellos!:

  1. Abū Bakr aṣ-Ṣiddīq
  2. ʿUmar ibn al-Jaṭṭāb
  3. ʿUṯmān ibn ʿAffān
  4. ʿAlī ibn Abī Ṭālib
  5. Talḥa ibn ʿUbayd Allāh
  6. Zubayr ibn al-ʿAwwām
  7. Saʿīd ibn Zayd
  8. Abū ʿUbayda ibn al-Ŷarrāḥ
  9. Saʿd ibn Abī Waqqāṣ
  10. Abd ar-Raḥmān ibn ʿAwf

El hecho de que estos diez compañeros de sayyidnā Aḥmad at-Tiŷānī – ¡que Allāh esté complacido con él! – hayan visto garantizárseles de este modo la iluminación mayor no significa que sean los únicos en acceder a ella en el seno de la Ṭarīqa, ni que sean los únicos que hayan recibido la garantía de ello. Del mismo modo, la garantía del Paraíso para los diez Compañeros del Profeta  – ¡que Allāh lo bendiga y le dé paz! – no significa que éstos sean los únicos en entrar en él, ni que sean los únicos que hayan recibido la garantía de ello. También recibieron tal noticia, aunque de otro modo, Fāṭima az-Zohrāʾ, al-Ḥasan, al-Ḥusayn, Bilāl y otros. Y en la Ṭarīqa Tiŷāniyya, todos los que toman el pacto y se conforman a las condiciones de esta vía, se ven garantizada la iluminación mayor, ya sea en el transcurso de su vida, en el momento de la muerte o en el más allá.

Además de manifestar una preeminencia particular, este dato indica que los que han recibido esta buena noticia tendrán una vida conforme a la gente del Paraíso y a la Vía Tiŷāniyya. Y así sucedió: realizaron siempre actos de adoración, no apostasiaron y acabaron sus vidas en el Islam y en la Ṭarīqa Tiŷāniyya.

Estos diez compañeros fueron – ¡que Allāh esté complacido con todos ellos!:

  1. Mawlay Muḥammad ibn Abī Naṣr al-ʿAlawī: Perteneció a la élite de los compañeros de sayyidnā Šayj – ¡que Allāh esté complacido con él! –. Era un Šarīf y fue uno de los cuatro Califas de la Ṭarīqa en Fez.
  2. Sīdī Abū Yaʿzā Barrāda: Muqaddam de gran valor, hijo del Califa Sīdī al-Ḥāŷŷ ʿAlī Ḥarāzim – ¡que Allāh esté complacido con él! Sīdī Abū Yaʿzā tenía una relación muy cercana con sayyidnā Aḥmad at-Tiŷānī – ¡que Allāh esté complacido con él! Éste lo tomó bajo su responsabilidad después de que al-Ḥāŷŷ ʿAlī Ḥarāzim partiera hacia el Ḥiŷāz, donde fue enterrado. Formaba parte de la gente de confianza de sayyidnā Šayj, quien lo enviaba como mensajero y delegado hacia numerosas regiones. Era conocido por su piedad, su honestidad y su firmeza en la religión. Fue también el medio por el que mucha gente accedió a la iluminación mayor. Poseía una autorización ilimitada (iŷāza muṭlaqa) para todas las letanías, todos los secretos y todas las invocaciones.
  3. Sīdī al-Ḥāŷŷ ʿAbd ar-Raḥmān Barrāda: Pertenecía a la élite de los compañeros y poseía el conocimiento divino. Sayyidnā Aḥmad at-Tiŷānī – ¡que Allāh esté complacido con él! – lo llamaba respetuosamente “Maestro”.
  4. Sīdī ʿAbd al-Wahhāb ibn al-Aḥmar: Muqaddam de gran mérito, nunca se separaba de sayyidnā Aḥmad at-Tiŷānī – ¡que Allāh esté complacido con él! Guardó los secretos de sayyidnā Šayj y los de Sīdī al-Ḥāŷŷ ʿAlī Ḥarāzim – ¡que Allāh esté complacido con él! Fue uno de los cuatro pilares y Califas de la Ṭarīqa.
  5. Sīdī Muḥammad al-Ġālī Abū Ṭālib: Šarīf auténtico y Muqaddam verídico, era amado por nuestro señor Aḥmad at-Tiŷānī – ¡que Allāh esté complacido con él!  Era también uno de los cuatro pilares y Califas de la Ṭarīqa.
  6. Sīdī Mūsā ibn Maʿzūz: Muqaddam y Šarīf, era muy amado por sayyidnā Aḥmad at-Tiŷānī – ¡que Allāh esté complacido con él!
  7. Sīdī Muḥammad ibn Aḥmad Ŷabarī: Formaba parte de la élite de la élite de los compañeros de sayyidnā Aḥmad at-Tiŷānī – ¡que Allāh esté complacido con él! Ocupó la función de Qāḍī
  8. Sīdī ʿAbd al-Ḥaqq Ŷabarī: era un experto en canto religioso (qaṣāʾid) y a sayyidnā Aḥmad at-Tiŷānī – ¡que Allāh esté complacido con él! – le gustaba oírlo cantar, sobre todo cuando se encontraba inmerso en un intenso estado espiritual. La proeza vocal de Sīdī ʿAbd al-Ḥaqq era tal que los corazones temblaban y las mentes se iluminaban con solo oírle cantar.
  9. Sīdī Muḥammad ibn Ġāzī: Formaba parte de los amados de sayyidnā Aḥmad at-Tiŷānī – ¡que Allāh esté complacido con él! Al principio de su camino en la Vía Tiŷāniyya, solía descuidar el ḏikr en grupo. Entonces sayyidnā Šayj le dijo: “¿Qué es de ti? Estás entre aquellos que más amamos y no asistes al ḏikr, ¿qué pasa?”. Desde entonces no volvió a descuidar el ḏikr en congregación.
  10. Sīdī ʿAbbās ibn Ġāzī: Formaba parte de los íntimos de sayyidnā Aḥmad at-Tiŷānī – ¡que Allāh esté complacido con él! Éste lo visitaba a menudo para verlo y ver a su familia. Sīdī ʿAbbās hizo construir la zāwiyya que se encuentra en la calle Bišara de Fez, sin que nadie se diera cuenta. Y cuando la hubo terminado, hizo pública su existencia y la legó como bien habiz (wafq).

La Ṭarīqa Tiŷāniyya y la Ṭarīqa Šāḏiliyya

La Ṭarīqa Tiŷāniyya y la Ṭarīqa Šāḏiliyya

Bismi-Llāhi-r-Raḥmāni-r-Raḥīm,

Ha dicho nuestro señor Aḥmad ibn Muḥammad at-Tiŷānī – ¡que Allāh esté complacido con él!:

كُلُّ الطُّرُقِ تَدْخُلُ فِي طَرِيقَةِ الإِمَامِ الشَّاذِلِيِّ رَضِيَ اللهُ عَنْهُ إِلَّا طَرِيقَتُنَا فَلَا، لِأَنَّهَا مُسْتَقِلَّةٌ بِنَفْسِهَا، وَلِأَجْلِ أَنَّهَا مُحَمَّدِيَّةٌ إِبْرَاهِيمِيَّةٌ حَنِيفِيَّةٌ. أَعْطَاهَا مِنْهُ إِلَيْنَا، وَقَالَ لِي: “لَا يَصِلُكَ شَيْءٌ إِلَّا عَلَى يَدَي”، وَهُوَ الَّذِي رَبَّانَا وَسَلَّكَ بِنَا حَتَّى بَلَغْنَا الْمَنَى حَمْدًا وَشُكْرًا لِلَّهِ.

“Todas las vías espirituales (ṭarīqa) entran bajo la autoridad del Imām aš-Šāḏilī – ¡que Allāh esté complacido con él! –, excepto nuestra ṭarīqa. ¡Ciertamente no! Ya que ésta es independiente de todas las otras vías en virtud de su propia naturaleza. En efecto, esta vía es muḥammadiyya ibrāhīmiyya ḥanīfiyya. Nos la ha dado el Profeta – ¡que Allāh lo bendiga y le dé paz! – directamente, sin intermediario, y nos ha dicho: “Todo lo que recibes, proviene directamente de mí”. Hemos recibido nuestra educación espiritual (tarbiyya y sulūk) a manos del Profeta – ¡que Allāh lo bendiga y le dé paz! – hasta que hemos muerto a nosotros mismos. ¡Nuestra alabanza y gratitud es para Allāh!”.

¡Alabado sea Allāh!